Lo cual hace que me infle como sapo, sobre todo viniendo de una persona sumamente habilidosa, a quién admiro terriblemente.lunes, 12 de enero de 2009
¡GRACIAS ALICE!
Lo cual hace que me infle como sapo, sobre todo viniendo de una persona sumamente habilidosa, a quién admiro terriblemente.sábado, 10 de enero de 2009
viernes, 9 de enero de 2009
miércoles, 7 de enero de 2009
PAPEL ARRUGADO

sábado, 3 de enero de 2009
CANCIÓN
Mi hijo nació hace pocos días...
vino al mundo en la forma normal.
Pero yo debía tomar aviones y pagar cuentas;
aprendió a andar durante mi ausencia.
Y ya hablaba sin que yo me hubiera dado cuenta
y cuando iba creciendo decía:
"yo voy a ser como tú, papá,
¿sabes?, seré igual a ti".
¿Cuándo vuelves papá?
No sé todavía... pero
cuando vuelva estaremos juntos,
juntos y felices ese bello día.
Cumplió los diez años hace pocos días;
dijo: "gracias por esa pelota, papá,
vamos a jugar, tú me enseñas".
Contesté: Otro día,
hoy tengo mil cosas que hacer.
"Está bien" dijo el niño
y se fue alejando con una sonrisa
que claramente decía:
"yo voy a ser como tú, papá,
¿sabes?, seré igual a ti".
¿Cuándo vuelves papá?
No sé todavía... pero
cuando vuelva estaremos juntos,
juntos y felices ese bello día.
Volvió del colegio hace pocos días
hecho todo un hombre.
Yo le dije entonces:
Hijo estoy orgulloso de ti,
siéntate un momento.
Movió la cabeza
y contestó sonriendo:
"Préstame las llaves del auto,
nos veremos luego...".
¿Cuándo vuelves hijo?
No sé todavía... pero
cuando vuelva estaremos juntos,
juntos y felices ese bello día.
Ya me he jubilado,
mi hijo se marchó.
Le telefoneé hace pocos días:
Me gustaría verte, si puedes venir...
"Si tuviera tiempo, me encantaría.
pero en el trabajo estoy ocupado,
los niños son muy chicos, no los puedo dejar,
me alegro de haber hablado contigo, papá"
Cuando colgué el teléfono pensé:
Ha crecido y actúa como yo.
Sí, mi hijo es igualito a mí.
¿Cuándo vuelves hijo?
No sé todavía... pero
cuando vuelva estaremos juntos,
juntos y felices ese bello día.
Harry Chapin
sábado, 20 de diciembre de 2008
jueves, 18 de diciembre de 2008
miércoles, 17 de diciembre de 2008
EL ÁRBOL

Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos. Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá, que nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros. Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies. Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra. El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino. Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevarán mucho, pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.
CUENTOS

Un sitio junto a la estrella de Navidad.
Liana Castello
martes, 16 de diciembre de 2008
AMIGO
Fray Alejandro R. Ferreirós
Hoy le canto a Dios agradecido
porque alumbró el camino de mi vida
con su presencia cálida y querida
en el amor cercano de un amigo.
Bálsamo de sentirme comprendido
confidencia de ilusiones y secretos
una ayuda fiel en los aprietos
y el abrigo cándido y sentido.
La palabra justa y anhelada











































